¿Considerás que sos una persona que lo ha hecho todo para “controlar” su peso? ¿Te sentís frustrado o frustrada porque cada intento para bajar de peso acaba en un rebote? ¿El aislamiento social durante la pandemia te ha dado cierto grado de alivio al reducir la exposición a que los demás vean lo “gordo” o “gorda” que estás? Si tenés una respuesta afirmativa a alguna de las preguntas anteriores, te invito a que te quedés leyendo este blog, es para vos.
Socialmente nos han enseñado que no lograr perder peso es sinónimo de falta de voluntad, de debilidad y vagancia, hoy te quiero decir que todas estas ideas son falsas, no tienen fundamento. El método tradicional que hemos empleado para bajar de peso, es contando porciones y calorías, pero seamos realistas, ¿vas a pasar el resto de la vida midiendo con las tazas o con una balanza cada cosa que te comés? No creo.
La pérdida de peso no se trata de “controlar” o “recortar” calorías, se trata de crear hábitos que te encanten y se queden a largo plazo. Por ejemplo, practicar algún tipo de actividad física que te guste tanto tanto, que estés anhelando el momento de ir a hacerla, o también crear tu propio estilo de alimentación que favorezca tu salud y sin tener que proponértelo, lograr mantener un peso metabólicamente sano.
Probablemente te estarás cuestionando ¿qué es un peso metabólicamente sano? Pues bien, te explico: el peso metabólicamente sano es aquel en el que nuestros resultados se encuentran en rangos saludables en cuanto a nivel de azúcar en sangre, insulina, colesterol, triglicéridos, vitamina D, entre otros, además este peso favorece nuestra agilidad física y capacidad cardiopulmonar, es decir, si subís a un segundo piso no llegás pidiendo un tanque de oxígeno porque no te da el aire.
Partiendo de este concepto, podemos ver que existen personas delgadas pero no son metabólicamente sanas o lo contrario, personas con sobrepeso u obesidad metabólicamente sanas. La buena noticia es que la salud se encuentra en cualquier talla.
¿Entonces, qué hacer? Pues bien, tal como titulé este artículo, se trata de formar hábitos que catapulten tu salud, aquí hablamos de:
- Descansar lo que necesita tu cuerpo
- Mantenerte activo y en movimiento cada vez que sea posible
- Mantener a raya al estrés, dejando espacio para algún pasatiempo que te distraiga
- Incluir hábitos de alimentación saludables, lo cual será un proceso más espontáneo si estás practicando los tres puntos previos
Como podrás ver, la perdida de peso no se trata atormentarte dejando de comer, se trata de verlo desde una óptica más amplia, se trata de aprender a comer y de complementar con otros hábitos que hagan sostenible a largo plazo esta alimentación.
Si querés empezar a diseñar un estilo de vida saludable con tu sello personal, estaré encantada de acompañarte en este proceso, hablemos y definamos juntos la ruta a seguir.

