El 16 de octubre de cada año celebramos el día mundial de la alimentación, en esta ocasión decidí dedicar mi blog a reflexionar sobre la forma en que nuestra alimentación puede impactar para bien o para mal el medio ambiente, por eso te invito a que leás hasta el final y te enterés de estrategias simples para lograr una alimentación amigable con el medio ambiente.
Primero que todo, una alimentación ecoamigable es aquella que reduce la emisión de gases efecto invernadero, reduce el consumo de energía y promueve una buena salud. Para lograrlo te dejo los siguientes consejos:
- Mantené limpia la refrigeradora: este es uno de los electrodomésticos que más energía consume en casa, cuando lo mantenemos lleno de alimentos, empaques, recipientes, etc., va a requerir más energía para mantener frío su interior. Una estrategia es revisar el contenido de los recipientes al menos una vez a la semana y descartar lo que ya no es apto para el consumo. Además comprar alimentos inteligentemente, estableciendo un menú previo de lo que comerá la familia y solo comprar lo que realmente van a consumir.
- Y hablando de compras, al comprar en el supermercado llevá tus propias bolsas reutilizables. Para evitar contaminar los alimentos de consumo inmediato como frutas y vegetales, definí una de estas bolsas de uso exclusivo para las carnes crudas y productos lácteos. Recordá dejar secando las bolsas antes de guardarlas y estarlas lavando periódicamente.
- Los nutricionistas constantemente recomendamos consumir agua, ya que es una práctica necesaria para nuestra salud, sin embargo, nuestra hidratación no debe poner en riesgo el ambiente cargándolo con botellas plásticas, para ello sustituí la botella plástica de un solo uso por alguna que sea reutilizable, preferiblemente de algún material libre de BPA (compuesto que ha sido asociado al cáncer), así podés recargarla cada vez que sea necesario en lugar de comprar otra botella que no solo le hace daño al ambiente, sino también a tu billetera.
- Al comprar alimentos verificá su procedencia, preferí aquellos que son producidos localmente (entre más cerca mejor), así se habrá consumido menos combustible en el transporte de estos alimentos. Otro buen consejo es preferir las frutas y vegetales de temporada, así estarás respetando los ciclos naturales de las cosechas. Preferí alimentos que han sido cultivados con técnicas que respetan el equilibrio natural del ambiente, por ejemplo frutas y vegetales orgánicos.
- Entre menos procesados sean tus alimentos es mejor, el proceso que requiere un alimento enlatado, congelado o envasado es mucho más contaminante que el de alimentos frescos, no solo por el proceso en la industria alimentaria, sino también por el descarte de envases como latas y plásticos. Afortunadamente ya existen tiendas que venden los alimentos a granel y podés llevar tus propios recipientes para comprar la cantidad que necesitás y sin generar plásticos o recipientes contaminantes.
- La producción de los alimentos de origen animal genera más gases de efecto invernadero que los alimentos de origen vegetal, en tu alimentación dale prioridad a los alimentos vegetales, no quiero decir que hace falta ser vegetariano para salvar a nuestro planeta, es una cuestión de balance.
- Al servir tus alimentos, agregá solo lo que realmente te vas a comer, aunque parezca insignificante, botar alimentos genera gases de efecto invernadero por el proceso de descomposición. Podría parecer que esta práctica no genere mayor beneficio a nuestro ambiente, pero si pusiéramos todos los alimentos que se desperdician en restaurantes, hoteles y a nivel doméstico, las toneladas de alimentos descomponiéndose efectivamente generan un impacto en nuestro ambiente.
- La huerta casera es una excelente opción tanto para la economía familiar como para el ambiente, si vivís en un lugar con poco espacio, los jardines verticales pueden ser una alternativa para cultivar tus propios alimentos.
- Estas son solo algunas ideas que podemos poner en práctica juntos como sociedad y así heredar un mejor lugar para las futuras generaciones.Recordá: lo que es bueno para tu salud, también lo es para el planeta.

